Para ser quienes eran, la casa de los McRae no era ostentosa. Moderna según unos cánones y quirúrgica según otros. Lo mejor era el jardín, grande, un remanso de paz perpetua del que Yifán disfrutaba cada centímetro cuadrado. En la casa, sin embargo, la paz duraría poco. Leer Más

Seis años después en América…

A trescientos ochenta mil kilómetros por encima del Mar de la Tranquilidad, se encuentra la calle Ocean Drive en Miami Beach, Florida. Cualquier otro día del año hubiera sido pecado llegar tarde a comer a su casa, pero hoy, cuanto más tardaran, mejor. Isaac McRae, que viajaba en el coche con su hijo, estaba agobiado y su camisa se las veía y se las deseaba para eliminar el sudor. No es que estuviera enfermo ni que hiciera calor: había salido disgustado de la consulta del sicólogo, sorprendido por su propuesta y alterado porque debería contarle todo aquello a su mujer.
Leer Más

Sabía que Julia no podía usar los coches salvo en casos de emergencia, Núcleo se lo habría impedido. Por otro lado… ¿Qué el franchute había avisado a quién sin consultar a Thomas? ¿Acaso este chico se drogaba? ¿Hola? ¿Qué pasa hoy? ¿Nos hemos vuelto todos locos? De pronto la gruesa matrona alemana dio media vuelta y salió por la puerta principal como un rayo lanzándose en plancha al exterior. La nieve dificultaba sus movimientos pero la ira y la angustia movían con agilidad su cuerpo. Núcleo, que estaba pesadísimo, no hacía más que responder con obviedades cuando se le consultaba: «que si los escondrijos eran infinitos, que si la temperatura exterior descendería a lo largo del día…». Thomas volvería en breve de Überlingen con otra puta escultura de hormigón de Peter Lenk. Si al menos hubiera comprado Imperia, que era la única cosa de ese tío que merecía la pena… Leer Más

«Tiempo atrás fue gorda pero ahora, los ojos, cegados por el brillo de la arena y endulzados por el turquesa seductor del mar, se le salían de las órbitas. Siempre que levantaba la vista desde la hamaca, se asomaba al paraíso: ¿pechos?, en primer plano, turgentísimos, de pezones atornillados bajo la tela del bikini. ¿Tripa?, inexistente. Más abajo la punta del tanga, después las dos rodillas y al final de los pies, los dedos, por supuesto.

—¡Qué buena está usted para ser tan temprano! —le dijo el camarero, que se materializó a su lado con un margarita doble.

—¡Anda, que no tienes pelos en la lengua! —contestó ella desde la hamaca.

—Pues será porque usted no quiere… —replicó él, devorando con la mirada su entrepierna.

Y con esta frase tan fina la conquistó. Leer Más

Mientras se dirigía a la puerta, Louise solicitó al Núcleo de la oficina que borrara toda la información relativa al expediente «Thomas» de forma segura, a excepción de la copia de su Nodo. Poco después sonó el aviso de llamada de su hija.

—¡Cariño!

—Hola, mamá. Es que Hedda ya se ha ido y te echo de menos. ¿Vienes el sábado?

—Pues… En principio no.

—Jo… Leer Más

Aquel jueves frío y luminoso de diciembre parecía un día cualquiera.

Lo parecía, pero no lo era.

A vista de zepelín —continuó Núcleo—, la carretera que bordeaba el lago Constanza serpenteaba entre los campos nevados como el trazo de un lápiz sobre el papel. Solo la recorría un vehículo, que circulaba en dirección a la Mainau, una isla que se encuentra junto a la orilla occidental del lago. El coche, que conocía los gustos de su ocupante, reproducía los coros a seis voces del Officium Defunctorum: en el interior de la berlina marrón todo era Tomás Luis de Victoria… Leer Más

—El vacío no parece ser su medio natural y han creado un volumen de singularidad en cuyo interior evolucionan. El rastro energético que dejan es idéntico al que he encontrado en los lugares donde han desaparecido mis contenedores.

—¿Actúa como esa araña que rompe la tensión superficial del agua y crea una burbuja de aire a su alrededor para poder sumergirse? —preguntó Carlo.

—Exacto, la argyroneta —contestó Núcleo.

—¿Y los relámpagos y los arcos voltaicos? —dijo Beatriz.

—En esa marabunta los motores de cada lasca son la causa de los rayos debido a la fricción, como si parte de su comunicación se realizara a través del tacto. Los arcos de energía que la recorren no son arcos voltaicos aunque lo parezcan. Lo cierto es que no sé lo que son. Leer Más

La Pinta llegó a su destino en el mismo instante en que zarpó.

Recorrió como por arte de magia los cuatrocientos millones de años luz que separan La Vía Láctea de la galaxia de El Renacuajo y fue la primera nave en demostrar la viabilidad de los viajes intergalácticos.

Para la mayoría era «El Cepillo de Dios», el ingenio más grande y feo que uno pueda imaginar, un cilindro kilométrico con cientos de contenedores clavados a su alrededor que transportaba a tres pasajeros: una mujer, un hombre y Núcleo, su cerebro.

En el centro de control de la misión, cuya sede se encontraba en Higía, la noticia se había convertido en champán mientras todos aguardaban con los brazos abiertos la llegada del resto de los datos. Se había logrado un avance que libraría al hombre de los dictados de la gravedad, del tiempo y del espacio, pero el motor de entrelazado que había hecho posible este viaje, necesitaba materia exótica para funcionar, así que se había montado esta primera expedición para recolectarla en la cola de El Renacuajo, donde dicha materia abunda a lo largo de un tramo lineal de polvo y estrellas que no son sino los escombros del choque colosal de dos galaxias. Leer Más

Ya disponible en papel en:

Casa del Libro,  en en la editorial Letras de Autor y también en Amazon. Podéis contactar con nosotros en deuclesaencelado@gmail.com.

Por fin…, en PAPEL

Anomalías entrelíneas

 

¿Alguna vez habéis sentido que estabais haciendo algo y que ese “algo” estaba bien…, pero no? ¿En ocasiones habéis terminado un trabajo que os ha dejado satisfechos, pero pensándolo bien.., tampoco?

A veces hay que dar un paso atrás para ver tu trabajo en perspectiva y concluir que hace falta un golpe de timón y precisamente nos hemos dado cuenta de esto con la última entrada de nuestro blog. Las curiosidades, el cómo hacer las cosas, la documentación; todo lo que os hemos contado en este blog acerca de Anomalías ha tenido una buena aceptación, pero lo que más ha gustado ha sido el último capítulo comentado, la entrada en la que nos hemos mojado un poco más de lo habitual al comentar nuestra opinión personal sobre determinadas cuestiones. Nos lo habéis dicho en vuestros correos y esto nos ha hecho reflexionar sobre el trabajo que estábamos haciendo, por lo que hemos decidido dar un golpe de timón a este blog y renovar su enfoque ahora que el libro ya está publicado en papel: Leer Más

Mundo libre

La poesía es la casa del ser.

paterasalSur

Comunicar es convertir espejos en ventanas

Donovan Rocester

Una dimensión de relatos, pensamientos y poesía...

Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

Anomalías — de Uclés a Encélado —

Novela disponible en papel y digital: «Anomalías, de Uclés a Encélado»

A Ciência nas Coisas

Fatos e Curiosidades sobre a Natureza e tecnologia

FLM Radio. La voz, sin barreras

Las voces de la Fundación del Lesionado Medular [Madrid, España]

questionsforsciencepublications

Just another WordPress.com site

LIZZETTE MABEL PEÑARANDA CARRILLO

Sitio cultural, artístico y aventura

Redo1

Ilustración política

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

Blog de Jack Moreno

Un blog de Joaquín Moreno sobre recursos, literatura y ciencia ficción

La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

Historias de la Historia

La historia contada de otra forma

WordPress.com en Español

Blog de Noticias de la Comunidad WordPress.com

A %d blogueros les gusta esto: